Por: Edgar Olivet / Oswaldo Miquilena / Elkin Mateus
Fecha de publicación: 09/04/10En estos momentos nadie sería capaz de negar el avance revolucionario, la clara visión estratégica transformadora y el fortalecimiento que viene experimentando el Poder Popular de la sierra coriana.
Esto queda expresado en el rescate y valorización de nuestras raíces histórico-culturales como resultado de investigaciones, estudios, debates, luchas y la sistematización permanente de lo político, ideológico, económico, social y ambiental; la construcción de experiencias de comunas como procesos de edificación de proyectos de vida comunales, políticos liberadores y no como decreto o imposición burocrática; el liderazgo comunal en la elaboración del Proyecto Socialista Acueducto de la Sierra “José Leonardo Chirino”; la praxis de una economía solidaria (El Trueke) en función de consolidar una experiencia de planificación e intercambio, distribución, consumo y reciclaje que perfile de hecho la sociedad socialista que queremos y responda por entero a los sagrados intereses de nuestro pueblo; el avance comunicacional con los proyectos e instalación de emisoras y periódico comunitarios, así como la idea bolivariana, de constituirnos en un Territorio Confederado con la unidad de todos nuestros pueblos en una Gran Confederación de Consejos Comunales que hemos dado en llamar “José Leonardo Chirino”.
En este sentido el sitio de Las Macanillas, que como todos sabemos fue donde José Leonardo Chirino dio inicio a la insurrección de los oprimidos de la sierra coriana el 10 de mayo de 1795, se ha convertido, y seguirá siendo, un espacio para el debate político permanente, convirtiendo el ideario de José Leonardo en la guía principal para el combate diario en nuestra lucha por construir la sociedad socialista.
Ello ha sido el resultado de un largo proceso que pasa por todas aquellas caminatas, concentraciones y disertaciones que comenzaron a realizarse desde los años 50 del siglo pasado, primero en el sitio real y originario del levantamiento, (a unos 700 metros al Sur del sitio actual) animadas y acompañadas por el Dr. Mario Briceño Perozo y que culminaron con el logro del reconocimiento de José Leonardo como héroe destacado en nuestro proceso de independencia y su traslado simbólico al Panteón Nacional con motivo del Bicentenario (mayo de 1995) de aquel hecho histórico tan relevante. Sin embargo, aquella conmemoración serviría de justificación a algunos sectores gubernamentales y culturales para romper la tradición de que fuese el pueblo llano y sus escuelas las que organizacen y rigieran los actos que se realizaban con un fervor militante cada 10 de mayo. La institucionalidad llegó a apoderarse de la organización de las actividades en conmemoración de esta fecha histórica y popular para venir a realizar sus actos protocolares siempre signados por discursos de los “eruditos” o “políticos” y donde el pueblo simplemente era un espectador. No es sino hasta el año 2007, cuando el movimiento popular serrano se convoca a un debate sobre las perspectivas de unidad, organización y fortalecimiento del poder popular y rompe con el esquema protocolar e institucional que venía propiciándose desde los entes gubernamentales y algunos sectores ligados al quehacer cultural.
Se encuentran en el debate, la reflexión y las propuestas 66 Consejos Comunales y nace allí, en Las Macanillas el 10 de mayo de 2007, la idea unitaria y redentora de impulsar una organización popular que denominamos Comisión Promotora Confederación de Consejos Comunales “José Leonardo Chirino” dentro de un territorio confederado que estaría formado por todas las comunidades serranas ubicadas en lo que hoy son los municipios Bolívar, Sucre y Petit, así como las zonas altas (Sierra) de los municipios Miranda y Colina y la parroquia Agua Larga del municipio Federación; de igual forma se priorizó la necesidad de emprender una lucha decidida y decisiva para lograr la construcción del Acueducto de la Sierra; el impulso de un sistema económico basado en el intercambio de productos, saberes y servicios (El Trueke), entre otros muchísimos acuerdos, planteamientos y denuncias.
Cabe destacar el compromiso revolucionario, la visión estratégica y la irreverencia de este movimiento popular que desde ese entonces comenzó a profundizar su despliegue por el territorio confederado levantando las banderas de la UNIDAD y la CREACIÓN DE LAS ÁREAS TERRITORIALES O COMUNAS, siendo su principal consigna: RUMBO AL ESTADO COMUNAL.
Claro está que para los sectores reformistas y la burocracia institucional que detentan el gobierno y el poder político a nivel regional (Gobernación del estado Falcón) y local (específicamente en la Alcaldía del municipio Petit ) este acto soberano y popular era una afrenta que había que castigar de manera ejemplar. No podían consentir más poder que el que se mueve y maneja desde los oscuros espacios de la politiquería cuarta-republicana que siguen ejercitando en contraposición a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y la guía del comandante Chávez. Estos entes emprendieron una razia represiva y amedrentamientos contra varios de los líderes comunales que habían participado de estas decisiones soberanas, y los que laboraban en estos entes fueron despedidos inmediatamente. Era tan solo un primer episodio de una larga batalla que evidenciaba las profundas contradicciones entre un poder popular que se viene planteando la necesidad de hacer una revolución radical en todos los sentidos y espacios partiendo del artículo Nº 5 de nuestra constitución y un poder constituido que en poco o nada se diferencia en su práctica de los gobiernos adeco-copeyanos.
Continúa aquí Tomado de Aporrea.org